bitácora cada vez menos personal

domingo, octubre 19, 2008

Justo hoy, lunes 20 de octubre a las tres y cacho de la mañana, me encuentro enferma y navego –qué navegar, ¡surfeo!- por la red y me doy cuenta que muchos de los visitantes acceden a este blog buscando información de los cines o restaurantes de Hermosillo. (Y aquí me detengo a hacer un paréntesis para explicar que aunque llevo más de un año en Barcelona me es imposible adentrarme en críticas fun-da-men-ta-das sobre tal o cual restaurant de por acá, mucho menos de cines por razones que omitiré porque son más que obvia$). Así que llegué a la conclusión de que probablemente mi opinión -que no deja de ser producto del azar y/o estado de ánimo del mesero, cocinero, taquillero, etc... incluido el mío- probablemente ha llegado a ser tomada en cuenta, por lo que la próxima vez que vaya a Hermosillo y aprovechando que los amigos y familiares se ponen algo espléndidos, retomaré la maña ociosa de contar si me gustó o no me gustó tal o cual lugar. Dicho esto me paso a tomar mis infusiones y aprovecho para comentar que la congestión nasalaudiovisual puede llegar a ser el peor de los coñazos justo a unas horas de iniciar el primer curso de catalán. Bona nit.